Semillitas de Aliento

7 Maneras de Ser Luz

1) Ofrécete para orar con alguien.

2) Muestra paz y gozo y otros las querrán también.

3) Conoce la Biblia para poder compartir la verdad.

4) Pide perdón cuando hayas hecho algo malo o lastimado a alguien.

5) Recuerde que tu vida es su propio sermón.

6) Mantén estándares consistentes (de acuerdo a lo que dice la palabra de Dios).

7) Cuéntales a otros sobre tu viaje de fe y como Dios se ha glorificado en tu vida.

 

Bendiciones,

 

 

 

 

 

 

 

Semillitas de Aliento

¿Qué Sentido Tiene Eclesiastés 12:14?

¿Quieres conocer una forma excelente de perder peso? Confiésale a Dios todas las cosas malas que hayas hecho. ¡De verdad! Cuando lo hagas te sentirás tan liviana que casi podrías flotar. Ya no sentirás el peso del mundo sobre tus hombros. Podrás avanzar hacia cosas más grandes y mejores, ¡sin culpa! ¿Conoces el viejo refrán: “Podrás escapar pero esconderte, jamás”? El refrán está en lo cierto. Al menos, en cuanto a Dios se refiere. Él lo sabe todo de ti, lo muy bueno y lo que se de veras malo también. Nada es secreto para Dios, y llegará el día en que hará que todos rindamos cuenta de nuestras palabras y acciones. Y como de todos modos Dios ya lo sabe todo, ¿no sería buena idea presentarte ante Él y confesarlo todo ahora mismo? Dios te perdonará tus pecados si se lo pides, y puedes estar segura de que nunca más los traerá a colación. Te lavará de todo malo que hayas hecho, de cada cosa mala que haya hecho (1 Juan 1:9).Y si admites tus pecados más temprano que tarde, podrás vivir con mucha más libertad y con mucha menos culpa. La próxima vez que cometas un error que desilusione a Dios, no cargues con él; confiésalo enseguida, ¡y vive en libertad que Dios tiene para ti!

 

Bendiciones,

Semillitas de Aliento

Protocolo y etiqueta: Amistoso pero hasta qué punto…

En la era de los iPods y los PDA es fácil aislarse del mundo que nos rodea. Pero para que la sociedad siga siendo civilizada es esencial que siga habiendo interacción personal. La mayoría de la gente que viaja diariamente a su lugar de trabajo utilizando transporte público espera viajar e silencio, por lo cual la conversación solo deberá producirse cuando ambas partes consientan. (A muy pocas personas les gustan “las charlatanas”. Ver Proverbios 9:13-15) En los ascensores ofrece un breve “Hola”, y si eres quien más cerca está del pulsador, pregunta a los demás a qué piso van. De la misma manera, cuando camines por la calle o estés en una tienda, bastará con decir “Permiso”, o “Gracias”, etc. Nunca subestimes el poder de una sonrisa amigable.

 

Bendiciones,

 

Semillitas de Aliento

Pregunta…Hay personas a las que sencillamente no soporto. ¿Cómo podría amar a todos?

Respuesta: Si piensas que el amor se basa en tus sentimientos te será imposible amar a todas las personas todo el tiempo. Pero cuando ves que el amor se base en tus acciones y no en tus emociones, el amor se convierte en un acto de voluntad. Con ayuda de Dios puedes actuar con amor hacia todas las personas con que te cruces, ¡incluyendo a las que más molestas te resulten! Pídele a Dios gracia para tratar con las personas difíciles y pídele que te revele su amor por ellas. Ver a las personas a través de los ojos de Dios hace que sea mucho más fácil tomar la decisión de amar.

Bendiciones,

Semillitas de Aliento

El Equilibrio: Necesitamos Hablar

Hay un tiempo para hablar y un tiempo para callar. Los estudios revelan que las mujeres necesitamos hablar entre diez mil y veinte mil palabras por día, así que mantener la boca callada es algo más fácil de decirlo que de hacerlo (¿entiendes?). No es que sea mal hablar. Hablar te ayudar a comunicar, a resolver diferencias y a conectarte con los demás. Sin embargo, hablar demasiado tentará a los demás a dejar de prestarte atención y te brinda muy poca oportunidad de escuchar de veras. El Salmo 46:10 dice que es importante guardar silencio y saber que Dios es Dios. El punto es que quizá te pierdas la respuesta de Dios cuando Él te hable si siempre estás ocupada en mover la lengua y no te tomas el tiempo de escuchar. La próxima vez que estés a solas con Dios intenta guardar silencio y espera a escuchar lo que Él tiene para decir.

Bendiciones,